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Cuidados postoperatorios para pacientes con herida abdominal en casa

Cuidados postoperatorios para pacientes con herida abdominal en casa

La tecnología ha avanzado significativamente en el campo de la cirugía abdominal, lo que ha permitido minimizar el tamaño de las incisiones necesarias en la mayoría de los casos. A menudo, se utiliza la técnica de laparoscopia para realizar estas cirugías, lo que implica incisiones más pequeñas y menos invasivas. Sin embargo, hay algunos procedimientos en los que es necesario hacer incisiones más grandes, como en una cesárea o en una abdominoplastia. En estos casos, aunque las técnicas hayan avanzado, todavía es necesario hacer incisiones de al menos 10 a 12 cm o 25 a 30 cm, respectivamente.

Para poder adaptar los cuidados requeridos por pacientes que han pasado por una operación con incisión en el área abdominal, debemos primero conocer qué sucede en este tipo de intervenciones: 

  • Para comenzar, el médico realiza una incisión, es decir: (son los cortes que hace de forma quirúrgica con un bisturí). Dependiendo del tipo de cirugía será el corte en el abdomen, lo grande de la incisión, su profundidad y su ubicación.
  • Las incisiones comienzan en la dermis, continúan en la epidermis, el tejido adiposo y llegan hasta el músculo. Las cirugías plásticas del área abdominal llegan hasta este nivel de intervención. 
  • Luego del músculo, viene la incisión del peritoneo y se llega a los órganos.

Además, es importante saber el tipo de cirugía que ha tenido el paciente ya que de ello va a depender el tipo de cuidado que debemos tener cuando ya deje la clínica u hospital y se encuentre en recuperación en casa.

6 cuidados básicos que debes conocer para tu recuperación en casa después de una cirugía abdominal

Cuidado en casa de herida abdominal

1. Levántate de costado para aliviar el dolor

Para levantarte después de una cirugía abdominal, es recomendable colocarte de lado y apoyarte en el codo y el hombro para levantarte. Esto permite trabajar los músculos laterales en lugar de los músculos frontales del abdomen, lo que puede ayudar a reducir el dolor. Al «lateralizarte» (es decir, colocarte de lado) y levantarte de medio lado, estás distribuyendo la fuerza en lugar de concentrarla en un solo lugar, lo que puede ser más fácil para tu cuerpo.

2. Movimientos lentos para evitar dañar la herida

Para proteger tu herida y evitar aumentar el dolor después de una cirugía abdominal, es importante levantarte y recostarte con movimientos lentos y controlados. Al hacerlo de esta manera, estás minimizando la presión en la herida y evitando lesiones adicionales. Es importante tomarse el tiempo necesario para realizar estos movimientos de manera segura y con cuidado, incluso si significa que tienes que pedir ayuda o usar una ayuda para levantarte. Recuerda que tu recuperación es un proceso y que es mejor ir con cuidado y tomar medidas preventivas para evitar complicaciones.

3. No temas salir de la cama: la movilización es clave para la recuperación

Es cierto que pasar mucho tiempo en la cama puede ser perjudicial para tu recuperación y tu salud en general. Por eso, es importante que, tan pronto como tu médico te autorice a caminar, aproveches la oportunidad para hacerlo. Puedes alternar entre caminar y sentarte en un sillón cómodo, y asegúrate de usar zapatos cómodos y de pedir ayuda para ponértelos si es necesario. Caminar con alguien tomado de su brazo o apoyándote en una pared o superficie segura puede ayudarte a sentirte más seguro y estable. Recuerda caminar lento y en distancias cortas al principio, y luego aumenta progresivamente la distancia y el tiempo de caminata a medida que tu cuerpo se vaya sintiendo más fuerte.

4. Cuidado con los esfuerzos físicos

Para sentarte y levantarte de manera segura después de una cirugía abdominal, es importante mantener tus piernas activas. Al hacerlo, estás distribuyendo la presión en lugar de concentrarla en tu abdomen. Para sentarte, acércate al lugar donde te quieres sentar y colócate de espaldas a él, con las piernas en contacto con la silla o la cama. Luego, baja el cuerpo sin dejar de mantener activas las piernas. Para levantarte, mueve primero tus caderas hacia el filo de la silla o la cama, apóyate firmemente en ambos pies y activa tus piernas para levantarte. Puedes usar tus brazos para impulsarte o pedir ayuda a alguien que te sujete de un brazo.

5. Limpia y desinfecta tu herida diariamente

Es importante que te bañes con normalidad después de una cirugía abdominal, incluso si todavía tienes puntos o un apósito cubriendo la herida. Puedes ducharte con normalidad y, una vez salgas, retirar el apósito húmedo y reemplazarlo con uno nuevo utilizando técnicas de asepsia adecuadas. Si ya no tienes un apósito, lávate la herida con agua y jabón y sécate con una toalla exclusiva para la herida. Luego, humedece una gasa con povidona (o solución yodada) y aplícala suavemente sobre la herida para crear una barrera protectora microbiana. Ten cuidado al usar el povidona, ya que puede manchar la ropa.

6. Mantén un postura adecuada durante la recuperación

Durante la recuperación de una cirugía abdominal, es importante dormir o recostarse en una posición semisentada (formando un ángulo de 30° con la cama). Con el tiempo, podrás ir recostándote más horizontalmente. Para lograr esta postura adecuada, utiliza varias almohadas o cobijas para sostener tu espalda y evitar la presión sobre el abdomen. Una vez que se te retiren los puntos, puedes ir quitando progresivamente las almohadas hasta que puedas dormir como solías hacerlo antes de la cirugía.

Cosas que NO debes hacer en caso de tener una herida abdominal

que no hacer en caso de herida abdominal
  1. No te des masajes ni frotes la herida con cremas o productos no recetados por tu médico. Esto puede irritar la herida y aumentar el riesgo de infección, y también puede afectar los puntos internos. Sigue las instrucciones de tu médico para cuidar adecuadamente de tu herida.
  2. No utilices ropa que te ajuste sobre la herida. La ropa debe estar encima o debajo de la herida.
  3. No te retires las costras que se forman en o alrededor de la herida. Son parte del proceso de cicatrización y se caerán por sí solas con el agua de la ducha.
  4. No te retires los puntos antes de tiempo. Sigue las instrucciones de tu médico y asiste a la consulta programada para la evaluación de la herida y el retiro de los puntos.
  5. No abuses de la recuperación. Aunque es natural sentirse mejor rápidamente después de una cirugía, es importante recordar que la herida también es interna y debes cuidarte para evitar complicaciones. Toma en cuenta tu nivel de energía y tu cuerpo al determinar qué actividades puedes realizar.
  6. No levantes peso durante la recuperación. Al levantar peso durante este período, corres el riesgo de causar lesiones internas o hacer que se te salgan los puntos. Espera a que se te permita realizar actividades de mayor esfuerzo físico antes de volver a levantar peso.
señal de alarma de herida abdominal

Señales de Alarma

Si presentas algunas de estas señales, sin dudar, llama a tu médico de inmediato.

  • Enrojecimiento de la zona de la herida.
  • Calor.
  • Fiebre.
  • Secreciones amarillas o verdes en el apósito con mal olor.
  • Olor fétido. 
  • Sangrado activo (sangre rojo vivo).
  • Si ves que uno o más puntos perdieron el nudo y se abrió la herida.

Es importante recordar que cada persona es diferente y que la cicatrización depende del cuidado que se le brinda a la herida, del tipo de piel y de otros factores de salud preexistentes. No todas las heridas cicatrizan de la misma forma ni en el mismo tiempo. Por eso es importante ser paciente y tomarse el tiempo necesario para recuperarse adecuadamente y evitar secuelas desagradables.

Gracias por llegar hasta aquí.

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